Outros Sermões Josué

ESFUÉRZATE Y SÉ VALIENTE
Josué 1:1-9

La semana pasada les traje un mensaje acerca del estar preparados para la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo. Vimos que existen muchas personas quieren saber la fecha exacta cuando esto acontecerá, pero no lo sabrán. Pero el punto más importante del mensaje no era el tratar de descubrir la fecha, el punto principal es la necesidad de estar preparados en todo momento. Lo que sucede con mucha frecuencia en el pueblo de Dios es que no nos preparamos por causa de nuestro propio pasado. En muchas ocasiones le permitimos al enemigo que nos acuse de las cosas que hemos hecho, y por causa volvemos a caer en los mismos pecados, vivimos en desobediencia, y nos alejamos de la voluntad de Dios. En el día de hoy quiero que examinemos unos versículos que nos demostrara como prepararnos, unos versículos que nos enseñaran que el pasado no es lo importante, lo que importa es el presente, lo importante es el futuro. Pasemos a la Palabra de Dios.

Josué 1:1-9 - Aconteció después de la muerte de Moisés siervo de Jehová, que Jehová habló a Josué hijo de Nun, servidor de Moisés, diciendo: 2 Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel. 3 Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie. 4 Desde el desierto y el Líbano hasta el gran río Eufrates, toda la tierra de los heteos hasta el gran mar donde se pone el sol, será vuestro territorio. 5 Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé. 6 Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos. 7 Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. 8 Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. 9 Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.

Como he dicho en muchas ocasiones, para tener mejor entendimiento de lo que el Señor tiene para nosotros en su mensaje tenemos que conocer un poco de historia. Cuando leemos lo que aconteció con el pueblo de Dios en estos tiempos, vemos que Dios eligió Moisés, para liberarles de la esclavitud en Egipto y guiarles hacia la tierra prometida. Al principio de todo, el pueblo estaba bien alegre, estaban bien excitados de finalmente ser libres, pero todo esto cambio. Este pueblo comenzó a cambiar, o mejor dicho, el espíritu de estas personas comenzó a cambiar cuando vieron que delante de ellos existía un camino difícil. El animo del pueblo pronto se convirtió de gozo y a alegría a rebeldía y conspiración. Esto sucedió porque ellos meditaron mas en su pasado que en lo que estaba por venir. Ellos asta llegaron a pensar y decir "Designemos un capitán, y volvámonos a Egipto" (Números 14:4).

Fue en ese momento que este joven llamado Josué les hablo fuertemente a ese pueblo en rebeldía, a ese pueblo descorazonado, a ese pueblo que por causa del camino difícil que les esperaba había dejado de confiar en Dios (Números 14:7-9). Con esto en mente continuemos con el mensaje del día de hoy y veamos el mensaje que nuestro Señor nos tiene.

Lo primero que vemos aquí es que Moisés murió, y que Dios escogió a Josué como el líder de Su pueblo. Lo escogió porque el siempre se mantuvo fiel a Su palabra, lo escogió porque el confiaba completamente en El. Si nos ponemos a pensar un poco podemos ver que Dios escogió a Josué mucho antes de que llegara la muerte de Moisés. Dios escogió a Josué en aquel día que el se paro frente a ese pueblo y les hablo fuertemente; les puedo decir esto con toda confianza porque Dios le salvo la vida a Josué ese mismo día (Números 14:10). Ahora, estoy seguro que Josué no tenía ni la mas minina idea que el seria el nuevo líder del Pueblo de Dios, pero Dios lo eligió porque el no le fallo. Cuando Josué les hablo el no sabia que Dios lo iba a usar para convertir lo que el les acababa de decir a la realidad. El punto que les estoy haciendo es que todo creyente fiel puede ser usado por Dios como un líder para guiar a otros hacia la victoria. Por cuarenta años Josué había estado al lado de Moisés, le había escuchado y había aprendido de el. Por cuarenta años el había confiado que Dios le hablaba a su pueblo a través de el. Pero ahora el había sido elegido para continuar con la misión que Dios había comenzado con Moisés. Josué fue elegido para cumplir con el propósito de Dios.

El versículo dos nos dice: "Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel." En otras palabras Dios le estaba diciendo es hora de concentrarse en el futuro, no mires hacia atrás y procede a la destinación que he elegido para todos. Esto es algo que nos habla a nosotros tan fuerte como a ellos en ese entonces. Como les dije al principio, muchas personas en el pueblo de Dios no alcanzan a ver las bendiciones, no alcanzan a vivir de la manera que Dios quiere que vivamos, no alcanzan a vivir vidas victoriosas porque no pueden dejar el pasado en su lugar. Muchas personas permiten que el enemigo se cuele nuevamente en sus vidas con acusaciones de lo que éramos. Pero Dios no quiere que vivamos en el pasado, olvidemos eso. Dios en su infinita misericordia ya lo hizo, ¿como entonces le vamos a permitir al enemigo que nos acuse? Tenemos que ser tal como Josué, estar listos para entrar en la tierra prometida, levantarnos y atravesar ese Jordán que nos separa de la tierra que Dios ha escogido para nosotros. Estar listos y entrar donde Dios quiere que habitemos. El no quiere que habitemos en un mundo de sufrimiento o en un mundo de dolor. ¡El quiere que habitemos en Su reino! El camino puede ser en ocasiones difícil; tendremos pruebas que atravesar, tendremos pequeñas dificultades, pero también tendremos la victoria total. El pueblo de Dios nunca mas regreso a Egipto al igual que nosotros que nunca mas regresaremos a lo que fuimos, nunca mas regresaremos a ese lugar de donde Dios nos saco. No podemos permitir ser acusados de lo que ya fuimos perdonados. Dios nos ha llamado a movernos a un lugar nuevo, Dios nos ha llamado a habitar en Su reino.

Dios le dijo a Josué "Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie. Desde el desierto y el Líbano hasta el gran río Eufrates, toda la tierra de los heteos hasta el gran mar donde se pone el sol, será vuestro territorio." Fíjense bien que ellos no habían entrado en esa tierra todavía, pero Dios le dijo; "Yo os he entregado." En otras palabras ya estaba todo hecho. Dios nos dice lo mismo a nosotros hoy en día. Dios envió a su hijo unigénito para que muriese por nuestros pecados (Juan 3:16), para que nosotros hoy en día podamos ser llamados hijos de Dios (1 Juan 3:1-2), para que nosotros hoy en día vivamos en Su reino. Les digo que como el pueblo de Dios que somos es hora de empezar a caminar en Su reino. No podemos permitir que el enemigo tome ni un centímetro de la tierra que Dios nos ha prometido y entregado. No podemos permitir que ni siquiera se acerque a nuestros alrededores. Tenemos que caminar en el reino de Dios con la autoridad y el derecho que El nos ha dado (Marcos 16:17-18; Lucas 10:19). Tenemos que atacar al enemigo y sacarle de nuestro territorio.

El enemigo no tiene derecho alguno de estar presente en nuestra familias, nuestros hogares, nuestros trabajos. El enemigo no tiene potestad alguna de habitar en nuestras mentes o en nuestras conciencias. El enemigo no tiene potestad alguna sobre el pueblo de Dios. El enemigo no tiene esperanza alguna de poder vencernos. Dios le dijo a Josué: "Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé." El le aseguro que nunca les dejaría, que siempre estaría a su lado, que la victoria sobre sus enemigos El ya se las había entregado. Dios nos habla a nosotros de la misma manera. Dios nos entrego la victoria, y Dios nunca nos abandona, Dios ha enviado el Espíritu Santo para que more en nosotros (Juan 14:16-18). ¡El enemigo no tiene esperanza alguna de poder derrotarnos!

Hermanos, aquí en estos versículos encontramos una gran lección acerca de la fe. Ellos estaban a punto de cruzar el Jordán y entrar en una tierra donde estarían rodeados de enemigos. En una tierra donde los números del enemigo eran mucho mas grande que ellos. Pero Dios les había dicho "Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos. Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas." Dios hablo y Josué obedeció. Puede ser que a el le llegaron algunos pensamientos de duda o temor, puede ser que el enemigo mentiroso lo haya tratado de tentar, pero la fe de Josué no fallo. En estos dos versículos lo mas evidente que podemos ver es que Dios nos llama a que tengamos fe para poder recibir todo lo que el tiene para nosotros. Es a través de nuestra fe que Dios puede actuar. Fíjense bien que Dios no le dijo que no tendrían batallas, no le dijo que el enemigo abandonaría las ciudades y demás. Dios le dijo "Esfuérzate y sé valiente." Esto le dejo saber que existirían batallas que tendría que luchar, que existirían decisiones que tendría que hacer, que existirían dificultades que tendrían que atravesar. Lo mismo nos dice a nosotros. Como el pueblo de Dios tenemos que esforzarnos y ser valientes. Tenemos que estar dispuestos a dar la buena batalla en el nombre de Dios. No podemos dejar que se nos intimide porque la oposición aparente ser numerosa.

No podemos dejarnos intimidar porque el enemigo aparente ser mas grande que nosotros. Porque la realidad del caso es que no lo es, y nunca lo será (1 Juan 4:4). El pueblo de Dios en ese entonces era pequeño en comparación a los habitantes de la tierra que Dios le había prometido, pero ellos vencieron. Puede ser que en ocasiones perdamos una batalla, puede ser que en ocasiones nos retiremos del campo de batalla en vez de avanzar, pero la guerra no esta perdida. Como el pueblo de Dios que somos tenemos la promesa que la guerra entre los poderes de la tinieblas y Dios ya fue vencida, y el vencedor se llama Cristo Jesús (Juan 16:33).

Una parte muy importante de ser Cristiano es el ser fuerte y valiente. Todos nos enfrentamos a diferentes batallas en nuestras vidas, pero no podemos huir de ellas, no nos podemos esconder, tenemos que ser valientes, tenemos que ser fuertes. Todos aquí pasamos mas o menos por las mismas cosas, puede ser que en ocasiones nos sintamos que estamos solos, puede ser que en ocasiones pensemos que ya no podemos resistir mas, pero en ese momento de duda, en ese momento cuando llegue a nosotros las acusaciones del enemigo tenemos que acordarnos que Dios nos ha llamado a ser fuertes y valientes. Tenemos que acordarnos que tal como Josué Dios nos ha elegido de entre muchos en este mundo a que seamos embajadores de Su reino (2 Corintios 5:20).

Tenemos que recordar quien somos: "Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, gente santa, pueblo adquirido, para que anunciéis las virtudes de aquel que os ha llamado de las tinieblas á su luz admirable" (1 Pedro 2:8-10). Tenemos que ser lo suficiente valiente para aplicar la Palabra de Dios en toda situación en nuestras vidas. Dios quiere que estudiemos Su palabra, que prediquemos Su palabra, pero mas que todo que vivamos en Su palabra. Dios quiere que seamos hijos obedientes, que sigamos su Palabra en todo momento. Dios nos dice: "…no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas." La pregunta que nos debemos hacer es ¿somos obedientes a Su palabra? Las cosas nuca serian igual para Josué después de haber aceptado el llamado de Dios para guiar al pueblo de Israel hacia la victoria. El sabia que tendría que enfrentar numerosos enemigos, sabia que tendría que pasar por situaciones difíciles, pero también sabia que Dios estaba y estaría con el en todo momento. Como Cristianos, nosotros también nos enfrentaremos a situaciones difíciles, a batallas que aparentan no poder ser ganadas, pero nunca nos podemos olvidar que Dios esta con nosotros (Juan 14:16).

Para concluir.
Dios sabe exactamente por lo que tendremos que pasar, El sabe exactamente las batallas que enfrentaremos. El sabe exactamente el Jordán que tendremos que cruzar y los territorios que tendremos que atravesar. Es por eso que vemos que El nos dice: "Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en donde quiera que vayas." Dios les estaba diciendo a ellos que confiaran en el, que tuvieran fe. Lo mismo nos dice a nosotros. El derrama Su santa unción sobre nosotros cuando aprendemos a ser valientes, cuando no nos apartamos de su Palabra, cuando vivimos Su Palabra. El nunca nos abandona y nos cuida a través de toda situación cuando aprendemos que el esta en completo control de todo.

La vida de Josué es como un mapa de nuestras vidas. Tal como Josué fue un esclavo en Egipto, cuando vivíamos en el mundo éramos esclavos del mundo, éramos esclavos del pecado. Por un tiempo tal como Josué caminamos por un desierto de amargura, dolor, tristeza, enfermedades y sufrimientos, pero El Señor nos guió hacia donde estamos hoy. Pasamos por situaciones difíciles, atravesamos un gran desierto, pero Dios nos guió a la tierra prometida. Dios nos guió y solo por su gracia recibimos el regalo de la salvación. Pero existen barreras que aun tendremos que brincar, existen batallas en nuestro futuro que tendremos que ganar. No le permitamos al enemigo que nos acuse y nos aleje de la voluntad de Dios. Recordemos siempre: "Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro" (Romanos 8:37-39). Seamos valientes, esforcémosno y continuemos sin desmayar sabiendo que Dios nos guiara y guardara. Así dice el Señor: "Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas."

Jose R. Hernandez - Ministerio:Iglesia El Nuevo Pacto - Central de Sermones.com