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EL PODER DE LA RESURRECCIÓN
Filipenses 3.10-11

Introducción
¿Cuál es el poder más grande del mundo? Algunos señalarían la gravedad, esa fuerza tan inescapable que obliga a cualquier objeto lanzado al aire a volver a tierra. Otros mencionarían el poder nuclear, esa fuerza tan destructiva que, con sólo dos bombas, dio fin a la segunda guerra mundial.

La electricidad, el viento, o - para los más sentimentales - el amor, tienen mucho poder. Hay, sin embargo, un poder mucho mayor, un poder que puede operar en tu vida y en la mía para bien, no para mal. Leamos acerca de este poder.

Lectura: Filipenses 3:10-11

Tan grande es este poder que el apóstol Pablo estuvo dispuesto a perderlo todo con el fin de conocer el poder de la resurrección.

Pagamos cierto dinero para usar el poder de la electricidad en nuestras casas o el poder de la gasolina en nuestros carros, pero ¿por cuál poder estaríamos dispuestos a pagarlo todo? Experimentar el poder de la resurrección vale cualquier sacrificio.

Este poder llegó al mundo cuando Cristo resucitó de los muertos.

La tumba donde El fue enterrado está vacía, lo cual es una de las realidades más grandes del mundo. Ese mismo poder que se demostró en la resurrección de Cristo se puede demostrar en tu vida también. Pero ¿cuál es ese poder? ¿Qué significa para ti y para mí? En primer lugar, el poder de la resurrección

I. Es el poder para ser libres de culpa
Observa conmigo lo que dice el versículo anterior a los que acabamos de leer. Dice: "No quiero mi propia justicia que procede de la ley, sino la que se obtiene mediante la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios, basada en la fe" (v. 9). El poder de la resurrección que tú puedes conocer hoy es el poder para vivir libre de la culpa de tu pecado.

Romanos 4:25 es aun más claro. Hablando de Jesús, dice: "El fue entregado a la muerte por nuestros pecados, y resucitó para nuestra justificación". La resurrección de Jesús fue una parte principal del trabajo que El realizó para nuestra salvación. Es la garantía de que lo que Cristo pagó en la cruz es suficiente para pagar por tus pecados y los míos.

Hace poco, un hermano de México me comentó de algo que ilustra este punto. El y su familia han estado cargando varias deudas que los tenían muy atribulados. Un día, su esposa fue al banco para preguntar acerca de una de ellas, y le dijeron: No hay registro de su deuda. Ya quedó saldada.

No saben cómo sucedió esto, pero tal fue su alegría al encontrarse libres de la deuda que me escribió el hermano para contármelo. Ahora bien, tú y yo cargábamos una deuda imposible de saldar, humanamente hablando. Sólo Dios la podía pagar. La tumba vacía es el gran sello en la factura de nuestros pecados que dice PAGADO. Es la garantía de que, cuando Cristo llevó nuestros pecados en la cruz, su sacrificio fue suficiente y fue aceptado.

No importa lo que hayas hecho, Dios está dispuesto a tratarte como si nunca hubieras hecho nada malo. Esto es lo que significa la justificación. Dios, en un acto jurídico, acepta el sacrificio de Cristo a tu favor. Toma en su mano el mazo y declara: No culpable. Ahora bien: ¿cómo puedes lograr que el Juez del universo te declare inocente, siendo culpable?

Aquí está la respuesta: es por medio de la fe. Dios te está ofreciendo el perdón; El ya pagó tu deuda. Sin embargo, tú lo tienes que aceptar. Para ser libre de culpa mediante el poder de la resurrección, tienes que confiar en el que dio su vida por ti en la cruz. Tienes que confiar en Jesucristo.

Quizás en este día tú cargas con la culpa de los pecados que tú has cometido. Estás consciente de que has fallado - te has fallado a ti mismo, les has fallado a otros y le has fallado a Dios. Hoy puedes ser libre de esa culpa. Puedes conocer a Cristo y el poder de su resurrección para ser libre.

El poder de la resurrección no sólo nos libera de culpa, sin embargo. El poder de la resurrección también

II. Es el poder para vivir una vida diferente
Leamos Romanos 6:4: "Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva". Cuando un creyente es bautizado, se sumerge en el agua como representación de que su vieja naturaleza ha sido enterrada con Cristo, y sale del agua como Cristo salió de la tumba. La vida que nosotros vivimos, si nos hemos unido a Cristo en el bautismo, es una vida nueva.

Alguien podría pensar que la vida nueva que llevamos es simplemente una nueva forma de ver las cosas debido a la inspiración de Cristo. Cristo llegaría a ser como nuestro ejemplo, alguien que nos muestra cómo vivir de una vida diferente. Es muy cierto que Jesús es nuestro ejemplo, pero hay algo mucho mejor aquí.

Pablo compara la resurrección de Cristo con nuestra vida nueva - así como Cristo resucitó por el poder del Padre, nosotros también llevamos una vida nueva. ¿Cómo fue que Cristo resucitó?

Por el poder del Padre - el poder de Dios. ¡Así también es que nosotros podemos vivir una vida diferente!

La Palabra no nos está hablando de una vida diferente en nuestro propio poder, sino algo diferente que viene por el poder de Dios. La resurrección de Cristo nos ha traído un nuevo poder para vivir en victoria sobre el pecado. Cuando permitimos que su poder obre en nosotros, experimentamos una clase de vida diferente a la que teníamos antes.

Lo podemos comparar con el vehículo que se llama un ciclomotor.

Es básicamente una bicicleta con un pequeño motor adaptado - más pequeño y menos veloz que una motocicleta, generalmente con pedales. Es posible impulsar el ciclomotor usando los pedales, pero no es fácil - el peso adicional del motor lo hace más trabajoso.

Cuando tratamos de vivir bajo nuestra propia fuerza, somos como quien pedalea un ciclomotor. Ignoramos que hay una fuerza mucho mayor que nos puede llevar. Es el poder de la resurrección de Cristo. Dime: ¿quieres tú conocer ese poder en tu vida? ¿Quieres experimentar su poder transformador? Puedes activarlo confiando en Cristo, pues El está vivo y puede ayudarte.

Las disciplinas de la vida cristiana - la oración, el ayuno, el estudio y la memorización bíblica - son simplemente formas de mantener nuestra conexión con Cristo y el poder de su resurrección. Creo francamente que la mayoría de nosotros no está experimentando ese poder de forma plena en su vida.

¿Quieres más? ¿Más de Cristo? El tiene poder para vivir una vida diferente.

Pero no se acaba allí. El poder de la resurrección es también

III. El poder para esperar un futuro mejor
Leamos 1 Pedro 1:3: "Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos". Como creyentes, Dios nos ha hecho nacer de nuevo mediante la resurrección de Cristo. El nuevo nacimiento es el cambio que sucede cuando nos arrepentimos de nuestros pecados y confiamos en Cristo como Señor y Salvador. Es una transformación espiritual que nos convierte en hijos de Dios y nos da una nueva naturaleza.

Ese nuevo nacimiento, nos dice Pedro, es posible gracias a la resurrección de Cristo, y produce en nosotros una esperanza viva. Si hemos nacido de nuevo, tenemos la esperanza segura de vivir para siempre con El un día.

Se cuenta la historia de un hombre condenado a muerte que hizo un trato con el rey. Se le daría un año para enseñarle al caballo del rey a volar. Al final de ese año, si el caballo no volara, el hombre moriría. Algunos de sus amigos le preguntaron: "¿De veras puedes enseñarle al caballo a volar?"

El respondió: "En un año, muchas cosas pueden pasar. El rey podría morir, yo podría morir, o el caballo podría morir. ¿Quién sabe? Quizás el caballo aprenda a volar." Este hombre tenía esperanza, pero no era una esperanza muy segura. Nuestra esperanza no es de esa clase.

Más bien, nosotros tenemos una esperanza segura basada en la resurrección de Cristo, la esperanza de que la tumba no será el final de nuestra vida tampoco. Más bien, cuando Jesús regrese, nos iremos a vivir con El para siempre. Seremos como El, porque lo veremos tal como El es.

Conclusión
El poder de la resurrección es el poder más grande que existe en este mundo. Puedes experimentar ese poder en tu propia vida. Si tú nunca has aceptado a Cristo como tu Señor y tu Salvador, te invito hoy a hacerlo. Empieza una nueva vida con aquel que dio su vida en la cruz por ti.

Cristo te invita hoy a vivir en el poder de su resurrección. No te conformes con menos.



Tony Hancock