SIEMPRE PIENSO NEGATIVAMENTE
Filipenses 1: 6; 12-18
Muchas veces pensamos negativamente porque lo tenemos incorporado desde la
infancia, porque era el lenguaje utilizado por nuestros padres y abuelos.
La mujer que piensa en negativo vive una depresión crónica. Al principio dice:
"Soy melancólica, es mi temperamento", pero no se da cuenta que es una costumbre.
"Con el tiempo se me va a ir", pero el tiempo no cura las heridas sino las
anestesia y por eso vive una frustración constante.
Dios te llamo para vivir de Gloria en Gloria y de Poder en Poder.
"Me va a ir mal", "No lo voy a lograr", "¡Ojo! Te van a hacer algo malo", "Te
traicionarán", "Cuidado con quien te juntas".
Pensando de esta manera no disfruta de nada y tiene la sensación permanente de
vacío y tristeza; es extremista -sin puntos intermedios- y atrae a otros que
sufren igual.
El pensamiento negativo tiene "un beneficio": la protección.
Las mujeres poseemos la debilidad de ser protegidas y creemos que necesitamos a
alguien. ¡Eso es mentira!
Creemos que ciertas conductas nos protegerán: "Si pienso negativamente, no
espero nada de nadie ni me ilusiono, no me dañarán".
Antes de hacer una amistad, prefieren pensar mal para no ser heridas; rechazan
un trabajo por no dejar a sus hijos y luego tengan problemas con los estudios.
La negatividad es una lucha interior en contra de la felicidad.
Ser feliz es tu derecho, una promesa que te pertenece, tu herencia y Dios quiere
que la experimentes, no luches en su contra.
¿Cómo deshacer la negatividad?
1-Romper la herencia familiar de negatividad.
-Cortar las maldiciones que se declararon en el círculo familiar y que
recibimos como herencia para que no la reciban los hijos.
-Criticar a los demás, activa la autocrítica y el ser exigente con otros, te
hará autoexigente.
No critiques a nadie, mirá sólo lo bueno, lo positivo, la bendición.
-Nos enseñaron que sufriendo lograríamos algo y no es así. Nacimos para ser
felices y recibir la bendición de Dios.
-Si alguien te engaña, lastima o hiere, es porque estas sana, no te preocupes;
si nada te ocurre es porque querés controlar todo y eso te enfermará.
Pablo decía: "Algunos predican por envidia, otros por predicar a Cristo y me
alegro, porque Cristo es predicado. No me interesa con qué astucia lo hacen,
sólo que se predique de Cristo".
Sé feliz, arriésgate a sufrir, te puede ir mal en un negocio, pero Dios te lleva
de su mano hacia la victoria.
2-Los pensamientos deben ser superiores.
Seleccioná tus pensamientos, pensá lo bueno para no ser frustrada.
Dios es eterno y sus promesas se cumplirán sí o sí; lo que El piensa se mantiene
en el tiempo y así debemos actuar.
Las mujeres somos un poco manipuladoras, (a veces nos hacemos las víctimas
porque queremos que el otro nos palmee) pero inteligentes, y sabremos cuándo
decir "sí" y cuándo "no" y lo que queremos conseguir.
En un discurso hay tres niveles:
-lo que pienso,
-lo que digo y
-lo que sostengo en el tiempo.
Cada nivel tiene un poder que se sumará al siguiente: el poder de lo que digo se
suma al poder de lo que pienso y si lo sostengo en el tiempo sumará más poder.
Obtendré lo que es para mí, cuando piense, diga y sostenga en el tiempo la
confesión de mis labios.
Esta regla funciona tanto en bendición como en maldición.
Soltar un pensamiento es sembrar una semilla en el mundo espiritual y mantenerla
en el tiempo, la hará realidad.
No son "ideas locas" -como dijo tu ex esposo-, ni "delirio de grandeza"; es la
siembra en el mundo espiritual que, regándola todos los días, Dios la dará por
la declaración de tu boca.
Pensá a lo grande, positivamente, como Dios piensa y todo será tuyo.
Tus palabras y pensamientos generan tu mundo: hoy estás en el lugar que hablaste
un día y mantuviste en el tiempo.
Dios nunca te ve negativamente.
Declará: "Soy inteligente y sabia", "Qué bien que hice esto", "Voy por más", "Seré
prosperada y sana en todas las áreas de mi vida",
"Rejuveneceré con el paso del tiempo", "Lograré todos mis sueños", "Haré lo que
Dios me dijo".
3-Rodeate de bendición.
No importa que se burlen, sostené en el tiempo tus palabras a pesar de la
crisis.
Hay gente que tiene miedo por eso dice: "Confesé esto, y ahora me va a pasar
algo".
El ataque vendrá si la confesión negativa la permanece en el tiempo.
Si el enemigo te ve segura, que a pesar de lo que pase seguís confesando
victoria y bendición, se alejará.
Dios trabaja en tu declaración de fe y te levantará a un nuevo nivel.
El enemigo intentará distraerte: cuando sientas que no podes adorar, ni leer la
palabra, concentrarte en las cosas espirituales, es que Dios te llevará a un
nuevo nivel y el enemigo no quiere.
Dios te dice: "Estás para algo más grande, no te conformes con menos".
Permanece en mi, y que mis palabras permanezcan en tu vida, después pídeme lo
que quieras y todo vendrá a tu vida. El mundo está a tu disposición.
El secreto del éxito:
-No es protegerse de la gente para que no ser lastimado,
-No es pensar negativamente todo para no desilusionarse.
Está determinado por:
-Pensar,
-Decir y
-Mantener en el tiempo las palabras que crearán mi mundo.
Si no controlas tu hablar:
Si callas cuando debes hablar y hablas cuando debes callar;
Si no te defiendes, no lograrás nada.
Vida gloriosa es aprender a vivir, a hablar, a pensar y a sostener las palabras
gloriosas.
Reemplazá:
-Cada palabra negativa por una gloriosa,
-Cada palabra de enfermedad o muerte por la de salud y vida,
-Cada palabra de fracaso por victoria,
-Cada palabra de desilusión por ilusión en Jesucristo.
Dios te dio un potencial para hablar bien, mantenelo en el tiempo hasta que sea
realidad.
La independencia financiera es igual a la libertad. Es tener más opciones, hacer
lo que queremos por gusto y no por necesidad.
Si buscas independencia económica estás eligiendo libertad a largo plazo, en vez
de confort a corto plazo.
"Señor dame un hombre con plata", eso es confort a corto plazo, porque el "tipo"
se va, se muere, se hace un vago, o jugador compulsivo, alcohólico, y se te
perdió toda la plata.
"Señor dame finanzas, libertad financiera, autoridad sobre el mundo económico",
eso es libertad para toda la vida.
Declará con tu boca que saldrás del lugar pequeño para llegar al espacioso.
Señor Jesús, declaro con mi boca pensamientos de prosperidad y confieso que seré
prosperada económicamente, que nada me faltará, que tendré sobreabundancia, que
no mendigaré nunca más, tendré para dar y cosecharé a lo grande.
Me declaro independiente en el área de las finanzas, en el nombre de Jesús; que
voy a soltar sabiduría sobre mi vida para darme la capacidad de manejar finanzas
y que todo lo que toque prosperará para tu Gloria en el nombre de Jesús, Amén.
Pastora Alejandra Stamateas