LIBRES DE LA ESCLAVITUD
2 Corintios 3:17-18
Introdución
Estaba viendo las noticias el otro día cuando vi algo que me impacto. Vi que
hubo una marcha gigantesca en Washington de homosexuales y lesbianas que
demandaban ser admitidos como personas normales en nuestra sociedad.
Lo que más me impacto de todo esto es que vi parejas de hombres con hombres y
mujeres con mujeres que habían adoptados niños y niñas. Declaraban que ellos
también tenían el derecho de criar una familia. ¿Que clase de mensaje manda esto
a nuestros hijos? ¿Que clase de mensaje manda esto al mundo? Es un mensaje de
confusión, un mensaje que dice claramente que la abominación a Dios es normal.
Pero ¿que dice la palabra de Dios? ¿Somos a caso esclavos del diablo o somos
servidores de Dios? Busquemos en nuestras Biblia para ver si somos esclavos o
no.
2 Corintios 3:17-18 - Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu
del Señor, allí hay libertad. 18 Por tanto, nosotros todos, mirando a cara
descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria
en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor...
No si esto les pasa a ustedes, pero cuando entro en la iglesia se me olvida que
afuera de ella hay un mundo en que vivimos al cual en realidad no pertenecemos
los que hemos nacido de nuevo en el Señor. ¿Por que digo esto? Porque cuando
nosotros nacemos de nuevo el demonio ya no vive en nosotros, no en el presente y
mucho menos en el futuro. El Señor nos saco, nos libero de sus garras y no tiene
nada que ver en nuestras vidas. Pero lo que sucede es que sin darnos cuenta le
damos oportunidad de entrar de nuevo en nuestras vidas. ¿Como lo hace?
Nuestro enemigo es muy astuto y no descansa. Aunque sabe que esta vencido, que
su tiempo en el mundo se esta terminando, sigue andando como león rugiente
buscando a quien devorar (1 Pedro 5:8). El visita constantemente a nuestros
vecinos, familiares y amigos. El trata de entrar en nuestras vidas de la forma
más sencilla; el sabe que ya no tiene ningún dominio sobre nosotros, pero eso no
lo detiene ya que el quiere de todas las formas y maneras de quitarle la gloria
a Dios. Por ejemplo, nos invitan a una fiesta o reunión donde hay alegría, donde
se están bebiendo bebidas alcohólicas, haciendo cuentos de doble sentido,
hablando en forma de chistes palabras obscenas, en fin divertidos el la forma en
que quizás nosotros en un tiempo compartimos y nos parecía normal cuando
estábamos en el mundo. Pero al conocer la Palabra de Dios y nacer de nuevo en el
Señor, hemos conocido la verdad y la verdad nos ha hecho libre. Cuando conocemos
la verdad nos damos cuenta que esas diversiones no agradan a Dios ya que esas no
son las formas correctas de divertirnos.
Otra forma que el enemigo usa para entrar en nuestras vidas es a través de
programas en la radio y el televisor. En muchas ocasiones escuchamos la radio en
camino a nuestros trabajos o en camino a nuestros hogares en cuyos programas
escuchamos palabras obscenas, comentarios y música que ofenden y contaminan
nuestras mentes. Frecuentemente llevamos a nuestros hijos en los vehículos en
camino a las escuelas o otros eventos. Lo que sucede es que estas canciones que
aparentan ser inofensivas en si llevan un mensaje sublime. No se si ustedes se
han dado cuenta, pero casi todas las canciones hablan del sexo, adulterio y
muchas otras cosas que ofenden a Dios. En otras palabras están glorificando el
pecado haciéndolo lucir como una cosa que es normal. Así también sucede con los
programas del televisor, cosas como las novelas y comerciales. No se cuantos
aquí ven novelas, pero les digo que los anuncios solamente que he visto no son
nada bueno.
Piensen en esto, ¿cual es la novela mas buena que han visto asta hoy en día?
Estoy seguro que si nos ponemos analizar su contenido bien de cerca nos daremos
cuenta de un mensaje poderoso y sutil. Lo que hace una novela interesante es que
fulana esta en relaciones amorosas con el esposo de mengana, y que si mengano
mato a fulano para apoderarse de sus cosas o demás. En si lo único que hacen es
mandar un mensaje de que es normal el hacer estas cosas porque las parejas se
aman.
También tenemos los anuncios para diversos productos. En la empresa comercial
hay un refrán cual es "el sexo vende."
Cuando nos ponemos a pensar en esto nos damos cuenta que ya casi no hay
comerciales que no explote este refrán.
Vemos como mujeres y hombres aparecen en pantalla en muchas ocasiones casi
desnudos o bien escasos de ropas para vender un producto. En otras palabras los
comerciales se han convertido en un tipo de pornografía. Cuando nos ponemos
analizar estas cosas nos damos cuenta de como el enemigo trata de infiltrarse de
nuevo en nuestras vidas. El nos quiere hacer creer que el pecado es normal
porque esta en todas partes, y que debemos admitirlo porque ese es el mundo en
que vivimos, y que no podemos hacer nada para detenerlo. Lo peor de esto es que
si nosotros estamos entretenido viendo y escuchando estas cosas que aparentan
normales y sin importancia, pero que en realidad son abominaciones a Dios, y en
ese momento llega el Señor pues entonces "no te vistas que no vas." La palabra
de Dios nos dice:
Lucas 13:28-29 - Allí será el llanto y el crujir de dientes, cuando veáis a
Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros
estéis excluidos. 29 Porque vendrán del oriente y del occidente, del norte y del
sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios Escuchen bien. Es tiempo de
decirle al demonio que le vamos hacer la batalla. Que no estamos dispuestos a
oír sus mentiras, que no le vamos a dejar que tome ningún lugar en nuestras
vidas. Es tiempo de decirle que nosotros conocemos la verdad, y la verdad es que
nosotros ya hemos ganado la batalla, que la victoria se nos fue entregada a cada
uno de nosotros y su nombre es Jesús. Es tiempo de prestarle atención a lo que
vemos y escuchamos diariamente a través de los medios de difusión. Tenemos que
proteger nuestras familias, no permitiendo que sean expuestos a cosas que son
abominación a nuestro Dios. Somos Cristianos, hemos nacido de nuevo, y
reconocemos que el Señor nos saco de ese mundo del pecado; nos perdono, limpio y
con su amor nos acogió como sus hijos.
Pasamos de ser ciudadanos del mundo a ser ciudadanos en el Reino de Dios (Lucas
22:29-30). Tenemos que ser muy cautelosos y tenemos que siempre recordar que el
Señor pronto vendrá.
Apocalipsis 3:11 - He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que
ninguno tome tu corona.
¿Que nos esta diciendo esto? El Señor nos ha prometido que pronto vendrá y que
le veremos a cara descubierta contemplando su gloria. Esto es promesa de Dios,
no podemos permitir que el enemigo nos arrebate la corona que Él nos tiene. Hay
que declararle la guerra a ese diablo mentiroso. Hay que llamar al pecado por su
nombre; ¡el pecado es pecado! No podemos admitirlo de ninguna manera ni forma
aunque el mundo trate de hacernos creer lo contrario. No podemos permitir que el
enemigo entre en nuestros hogares y se siente cómodamente en nuestras salas,
riéndose de nosotros porque piensa que no le hemos visto entrar. Tenemos que
mostrarle que servimos a un Dios verdadero, Dios de poder y de gloria que se
llama Cristo Jesús.
Para concluir.
Pongámonos todos de pies y vamos a reprenderle y echarle fuera, todos en una
misma voz para que nos pueda escuchar bien. Digamos todos unidos, demonio
mentiroso te hemos visto entrar. Hemos visto como has tratado de confundirnos,
tratado de robarnos las bendiciones que Dios nos ha dado. En el nombre poderoso
de Jesús ahora mismo te reprendemos y echamos fuera. No tienes derecho alguno en
nuestras familias, nuestros hogares, nuestras finanzas. En el nombre poderoso de
Jesús reprendemos todo espíritu de pobreza, todo espíritu de enfermedad, todo
espíritu de amargura, todo espíritu de apatía. Es hora de que el pueblo de Dios
se una y le diga al enemigo que no tiene ningún derecho sobre nosotros, y más
importante de todo, que nunca le daremos el derecho de reinar en nuestras vidas
otra vez. En el nombre poderoso de Jesús fuera espíritu inmundo, te reprendemos
y te echamos fuera ahora mismo. Somos libres y soberanos, nunca más seremos
esclavos sino siervos del Rey de Reyes y Señor de Señores.
¿Cuantos dicen amen?
Pastor Jose R. Hernandez - Ministerio El Nuevo Pacto