Saliendo del Aislamiento
1 Crónicas 12:32
Satanás trata de separar a la gente, dividirla o aislarla. Estar solo no es
malo, ni negativo, el problema es estar aislado.
Cuando Dios dijo: "No es bueno que el hombre esté solo", hablaba de aislamiento.
Y Satanás trabajará en cuatro niveles:
1-Va a tratar de aislarme de la gente de fe.
Conocemos gente que no se congrega, que creen en Dios, leen la Biblia, pero
no quieren acercarse a un cristiano.
Científicamente está probado que las personas que se aíslan son más proclives a
la demencia y los depresivos que se aíslan tienen el sistema inmunológico muy
bajo, proclives a cualquier enfermedad.
Los que se aíslan pueden ser personas:
Tímidas, que viven dando examen, tienen un profundo temor a ser rechazados o a
hacer el ridículo y permanentemente piensan cómo el otro los ve, si lo aceptará
o no.
Reprimidas, que no le enseñaron a conectarse, a compartir y siempre tragó sus
emociones; lloraba, se alegraba, se enojaba para adentro y tienen profundas
dificultades para estar en grupo o compartir con gente.
Heridas, que no quieren compartir con nadie, son individualistas, solitarios,
que no pueden trabajar en equipo ni en un grupo o ministerio porque son
profundamente individualista, dicen: "Yo hago la mía y no me interesa más nadie".
Esa gente fue lastimada y el enemigo usó esa herida para separarlos.
2-Va a tratar de aislarme de mi sueño.
Están divididos de su sueño; tenían un propósito, una meta, un anhelo pero lo
perdió en el camino. Satanás va a hacer lo imposible para que los pierdas de
vista y para que la nostalgia sea tu herencia, porque una persona sin sueños es
nostálgica.
Cuando tus recuerdos son más grandes que tus sueños estás en problemas.
Los sueños son importantes porque hay que conquistarlos y activan la verdadera
naturaleza: ser un conquistador.
Cuando Dios puso a Adán y Eva en la tierra, no los puso para canten salmos ni
toquen el arpa sino para que gobiernen. O sea, la naturaleza fundamental del ser
humano es conquistar y sin sueños qué va a conquistar, entonces viene depresión.
Una persona se aísla del sueño cuando permite que la autocompasión o la
lástima, lo inunde, porque cuanto más autocompasión ocupa nuestra vida menos
lugar hay para el sueño.
Los que lloran permanentemente y tienen auto conmiseración, no buscan resolver
su dolor sino ser aceptados por los demás. Les ofreces una solución y se enojan
y dicen: "no me entendés, no me estás escuchando, necesito un poco de amor", y
en el fondo no necesitan amor, sino manipular al otro.
3-Va a tratar de aislarme de la Presencia de Dios.
Mucha gente no quiere saber nada de Dios porque han pasado por cosas muy
dolorosas y quedaron anclados en su dolor: perdieron familiares, fueron
violados, les pasó de todo y dicen: "Y dónde estaba Dios".
Gente que aislada de Dios porque le enseñaron un evangelio que no sirvió de
nada; personas apartadas del reino porque de chicos fueron a una "escuela
dominical" y no les sirvió para nada porque cuando entraron a la facultad con la
primera teoría le tiraron abajo la fe.
Gente que no les funcionó la fe, oraron, leyeron la Palabra, pero se aburrieron
porque no encontraron nada.
4-Va a tratar de aislarme de mí.
Gente esquizofrénica, que está dividida. Gente que dice: "Soy hombre, pero me
gusta vestirme de mujer porque me gustan los hombres".
Bisexuales que tienen la cabeza fracturada, la identidad dividida, tienen
contradicciones profundas, viven de máscaras, conflictos en su identidad porque
el enemigo los ha quebrado internamente.
Dios trabajará para unirnos a nosotros, con El, al sueño y a la gente de fe.
1-La gente exitosa será la que sabrá conectarse con otros.
Aprendé a conectarte con gente. El evangelio no te aísla sino te habilita y
capacita para conectarte con los no cristianos y los cristianos. (Ya no usaremos
esta división sino que será espiritualmente "los que tienen el sueño de Dios y
los que no lo tienen". Porque hay cristianos que son peores que los no
cristianos, y no cristianos mejores que muchos cristianos.
Para conectarnos con la gente que no tiene el sueño de Dios debemos ser
positivos, sonreír y validando.
El sueño de Dios es traer un avivamiento y que la gente se entregue a Cristo. Si
no tenés ese sueño conectate desde el alma, del afecto, de lo intelectual.
Gloria hay en convencer más que en vencer.
Y con los que tienen el sueño de Dios debemos conectarnos a través del espíritu.
Moisés estaba en el monte y tenía una conexión del espíritu con Josué que estaba
en el campo de batalla; Moisés levantaba las manos y Josué ganaba; Moisés bajaba
las manos y Josué perdía, eso es conexiones del espíritu.
Pablo dijo: "No estoy presente pero estoy en el espíritu" ¿Cómo se puede no
estar en un lugar y estar al mismo tiempo?
Una persona a la que no viste por mucho tiempo, cuando la ves te conectas en el
espíritu y es como si lo conocieses de toda la vida, porque estábamos conectados
a través de lo que Dios ama, el avivamiento.
Pablo estaba preso. Se juntaron cuarenta personas -hicieron un ayuno diabólico
dice la Biblia-y dijeron: "Maldición sobre nosotros si no matamos a Pablo" y
establecieron que no comerían hasta matarlo. Pero Dios levantó al sobrino de
Pablo que se enteró de que lo iban a matar y se lo dijo al general quien puso a
doscientos soldados y lanceros para cuidarlo.
Enseñanza: Si sabes conectarte con la gente que ama al Señor, vendrán en el
momento más difícil de tu vida a restaurarte, bendecirte y traer soluciones
divinas.
Dios levantará a gente que no tiene mi sueño pero que me bendecirán, porque el
general no era nadie para Pablo, pero envió a cuatrocientos setenta hombres para
que lo cuiden.
2-Viene un ascenso sobre mi vida.
David empezó a juntar gente: de una tribu trajeron siete mil, de otra tres
mil y de otra doscientos, que era la tribu de Isacar. De soldados, David los
nombró generales. Un general no tenía armas porque el que peleaba era el
soldado, poseía sólo un arma, su boca para órdenar.
Dios te sacará del nivel de soldado y te pondrá en el nivel de general para que
con tus declaraciones poderosas muevas a las personas para cumplir el propósito
de Dios.
Vienen tiempos de ascensos y todo lo que declares creyendo, Dios te lo dará con
autoridad apostólica, profética, de conquistador.
¡Ya basta de pelear con armas de cuarta! Todo lo que confesemos con nuestra
boca, sucederá y Dios eleva a la gente que declara con poder la palabra de fe
que sale de su corazón.
Jacob le dijo a José: "Tus ramas saltarán los muros". Las ramas eran los hijos.
Pasaron los años y Josué -descendiente de José- derribó un muro que se cayó
porque hubo una palabra soltada por un general.
Cuando un general habla, no sólo afecta tu vida sino a tus hijos y a los hijos
de tus hijos por mil generaciones.
Ya no haremos oraciones raquíticas, ese hablar torpe que hemos tenido para hacer
declaraciones en el mundo espiritual. Dios hará que las cosas sucedan porque
activará un poder en la declaración y sabremos que lo que confesamos con nuestra
boca Dios lo dará.
La declaración de que la reina de Saba fue a ver la inteligencia de Salomón es
falsa. Muchos años atrás David había escrito un Salmo a su hijo Salomón -cuando
tenía doce años de edad- profetizándole que vendrían de Saba a traerle riquezas.
Salomón creció y un día la reina estaba sentada en el palacio y comenzó a pensar
que tenía que ir a ver a Salomón y era la palabra que David había soltado
anteriormente que la ató, aunque ella no lo sabía.
Enseñanza: cuando soltamos una palabra soltamos hasta provisión para nuestra
descendencia.
Los reyes magos le llevaron oro, incienso y mirra a Jesús por consecuencia de la
palabra soltada por David. No sólo soltó palabra sobre Salomón sino sobre su
linaje y Jesús es linaje de David.
Antes hablábamos y no pasaba nada pero ahora hablaremos y el infierno se abrirá
soltando lo que nos pertenece.
3-Hay un patrón divino siempre.
Si aprendo mi patrón divino, lo reproduciré en mi vida.
Aunque tengamos una promesa no entraremos en la bendición porque necesitamos
aprender el patrón divino. Por ejemplo un costurero, si sabe el patrón, podrá
hacer mil trajes con el mismo.
Antes de una promoción, siempre, hay un tiempo de sequía.
Los de la tribu de Isacar eran expertos, entendidos en los tiempos y sabían que
cuando hay sequía viene promoción de Dios, porque la sequía mata los parásitos y
bacterias por transferencia divina.
Socialmente hoy estamos en sequía: hay violaciones, coimas, injusticias y mucha
basura; abrimos cualquier revista y hay un bombardeo de pornografía; en las
iglesias -cualquiera que sea- no encontramos nada, tampoco en los cristianos.
Estamos como en la época de Samuel, cuando él nació, que no había palabra nueva.
Y ¡me gozo! porque cuando hay sequía viene promoción, cuando abunda el pecado
sobreabunda la gracia de Dios.
Dios le había revelado el patrón a David; la primera parte la revela
públicamente pero la segunda parte en privado. David le dijo a Dios que quería
hacerle un templo y llamó la atención de Dios.
¿Cuántas palabras hablamos con las personas en un día y cuántas con Dios?
Entendamos que nos falta presencia de Dios.
El profeta decía: "quiero estar entre la entrada y el altar". Es decir, no
estar sólo en el altar y aislarme de la gente, tampoco estar todo el día con la
gente porque desgastaré la presencia de Dios en mí; sino estar con la gente para
hablar de Cristo y cerca del altar también.
Un espíritu de oración es más grande que orar, porque es hablar más con El que
con la gente. Pongámonos esa meta y Dios revelará su patrón. Hay respuestas que
ninguna persona me dará sino mi comunión con Dios y eso es estar en conversación
todo el día con El.
Patrón divino es:
Obediencia absoluta a palabras específicas en situaciones específicas.
Podemos declarar la palabra pero no obedecerla y cuando no la experimentamos
queda en el alma. Pero cuando se hace vida es revelación, se encarna y es parte
de tu conducta porque obediencia es hacerla experiencia.
Experiencia de una palabra específica en una situación específica me hace entrar
en el patrón de bendición.
Jesús en Getsemaní dijo: "Pasa de mi esta copa, -eso es lo que yo quiero- pero
haz tu voluntad". Y bebió la copa. La copa era muerte y en Su muerte trajo un
linaje nuevo.
Hay gente que pide consejo pero hace lo que quiere. Dios le dice "no mientas" y
siguen haciéndolo al otro día. Pedimos a Dios su voluntad pero hay que ver si la
cumplimos.
Jesús murió y dijo: "Perdónalos" a pesar que le escupieron, insultaron,
maltrataron; pero El estaba en paz porque estaba haciendo lo que Dios quería.
Grandeza no consiste en los bienes que obtuvimos sino en las renuncias que
hicimos para El y al obedecer -aun en la cruz, cuando me golpeen-estaremos en
paz porque obedecer una palabra de Dios nos meterá en el patrón del éxito.
-Al obedecer la voz de Dios mi vida emocional y mental estarán estables, aun
cuando no tenga lo que desee.
-La mente sana toma lo difícil y lo hace crecer; la mente desobediente toma lo
fácil y lo enferma.
-Obediencia cambia transpiración en inspiración.
-Cuando decido yo, pago; cuando Dios invita, Él paga.
Si Dios te invitó a su sueño, Él lo pagará; si te invitó a la prosperidad, Él te
prosperará. Si Él te dijo que le sigas, te guardará en el caminar; te dará todo
lo que te falta; te guardará de día y de
noche, sus ojos estarán abiertos y todo lo que digas creyendo, te lo dará.
Obediencia me hace tener una mente de multiplicación no de sumatoria. Si hacés
lo que querés 2+2+2+2= 8; pero si hacés lo que Dios quiere 2x2x2x2=16.
Si hacés lo que querés 10000+2= 10002; pero si obedeces 10000x2= 20000.
Porque el patrón divino es obedecer una palabra que Dios te da en una situación
específica, aun cuando tu emoción, tu deseo sexual, la gente se ponga en tu
contra, el infierno se pare delante de vos, aun cuando todo te salga mal, decí:
"Yo sé en quien he creído y estoy obedeciendo la palabra de mi Dios".
La tribu de Isacar no tenía nada, eran doscientos pero eran generales porque
tenían la palabra hablada, una experiencia en su vida y Dios los hizo expertos.
Seremos expertos en saber qué hacer; porque cuando obedezca Dios me dirá, mañana,
tarde y noche, en dificultad, problema o lo que sea, nunca habrá palabra
escaseada en mi corazón porque si obedezco me dará todo lo que le pida.
Vienen días emocionantes, donde multitudes vendrán a Jesucristo.
Obedeceremos lo que Dios nos dijo, y nos conectaremos con Su mismo sueño, con lo
que Dios ama (porque hay gente que ama a Dios pero no ama lo que El ama, su
sueño).
Cuando amamos lo que Dios ama hay una conexión en el espíritu y no es necesario
ni hablar; al estar conectado por el sueño de Dios ni las palabras hacen falta
para ponernos de acuerdo.
Cuando Dios produzca fruto en tu vida, gente de fruto vendrá.
Cuando entres en el patrón divino, gente con el mismo patrón divino se juntará
en el espíritu con vos. Es algo misterioso, inexplicables que sucederá;
conexiones divinas en el espíritu que harán que las cosas sucedan.
Terminó el tiempo donde no pasaba nada, vienen días en que la fe va a funcionar
como nunca antes.
Pastor Bernardo Stamateas